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Si estabas esperando una señal para invertir en la IV Región, los datos acaban de dártela. Según el último reporte Prisma de SOFOFA, la inversión en la Región de Coquimbo experimentó un crecimiento explosivo del 132% durante el último periodo medido, posicionando a la zona como uno de los polos económicos más dinámicos fuera de Santiago.

Pero el dato que realmente le importa al inversionista inmobiliario es otro: según cifras de Tinsa, la venta de viviendas nuevas en La Serena creció un 21,4% hacia finales de 2025. ¿Qué nos dicen estos números? Que la demanda se reactivó antes que la oferta, y eso solo significa una cosa: plusvalía inminente.

Las 3 claves del repunte

  1. El «Boom» de los proyectos estratégicos: El crecimiento de la inversión regional no es casualidad; viene de la mano de grandes proyectos de minería y energía (como los parques fotovoltaicos y la reactivación minera). Esto genera empleo calificado y, por consecuencia, una alta demanda de arriendos para profesionales que buscan calidad y buena ubicación.
  2. El segmento «Golden» (Bajo 4.000 UF): El mercado ha hablado claro. Más del 70% de las ventas en La Serena y Coquimbo se concentran en propiedades bajo las 4.000 UF. Este es el «sweet spot» de la inversión: unidades con ticket de entrada accesible, alta rotación de arriendo y excelente liquidez en caso de reventa. Proyectos como San Ramón Oriente están diseñados precisamente en este rango para maximizar el retorno sobre la inversión (ROI).
  3. Escasez de stock futuro: Aunque las ventas subieron, el ingreso de nuevos proyectos ha sido moderado. Esto creará una «presión de demanda» en 2026-2027. Comprar hoy en proyectos con entrega futura (en blanco o verde) te permite congelar el precio actual antes de que el mercado ajuste los valores al alza por la falta de inventario.

El mercado de la IV Región ya despegó. La pregunta no es si invertir, sino si vas a aprovechar los precios de hoy o pagar la plusvalía de mañana.